Iniciamos
esta ruta a la altura de la Depuradora, casi al pie de la ermita del
Villar, en el puente que en ese lugar cruza la vía de Ariza y
el canal. Cogemos el camino que bordea el canal, corriente arriba. Este
camino ha sustituido a una senda anterior que hacía el mismo
recorrido bordeando el canal. La vía de Ariza acompaña
en este primer tramo al canal, discurriendo paralela, a su derecha.
A unos 500 metros, llegamos a la altura de la estación, que mantiene
aún impecable la construcción en piedra caliza del edificio,
de finales del siglo XIX, tras la inauguración de la línea
en 1895. Laguna mantenía esta estación con la categoría
de apeadero en la línea que llegaba hasta Ariza (Zaragoza). Hoy,
la casa es de uso particular. Poco más adelante nos encontramos
con un segundo puente de piedra y ladrillo macizo, que conserva la construcción
original de primeros del siglo XX. El canal se construyó en 1886
para abastecer a Valladolid de agua potable. Un kilómetro más
adelante nos encontraremos con otro puente, que también mantiene
su construcción original de finales del XIX, salvo los aramboles.
Una vez pasada la estación, unos 100 metros más adelante,
nos encontramos una toma de agua, a la derecha, donde arranca la acequia,
que recorre de Este a Oeste todo el término municipal. Esta construcción
es de primeros del XX; poniéndose en funcionamiento en 1905 por
la Sociedad Industrial Castellana. Todo el camino trancurre entre bosques
de pinares, quedando a la derecha una vega entre el canal y los pinares,
con cultivos de huerta, en un nivel de unos 20 metros por debajo. Los
viejos chopos que flanqueaban el canal fueron cortados recientemente,
siendo sustituidos por nuevas plantaciones de árboles de ribera,
que se suceden cada cuatro o cinco metros, parte de ellos ya secos y
otros tronzados. Al llegar al tercer puente, se puede cruzar al lado
izquierdo, o seguir por el ancho camino. Por el sendero izquierdo, el
terreno aparece salpicado de matorrales de rosales silvestres, espinos
albares, retama, torvisco y espárragos trigueros, además
de los pinos piñoneros y alguna encina. La ruta del canal se
corta al llegar a la carretera de Segovia, que cruza el canal perpendicularmente.
Los últimos 200 metros antes de llegar a la carretera, el canal
aparecen encauzado en un cauce todo el de cemento.Se puede cruzar bajo
el puente de la carretera y seguir la ruta del canal. Nosotros nos desviamos
a la derecha, bajamos a la vega, en las proximidades de Puente Herrera
y realizamos el camino ahora a la inversa, casi paralelos al canal,
pero ahora por la vieja vía de Ariza, que transcurre separada
del canal unos 200 metros. Entramos nuevamente en zona arbolada de pinar
y cogemos la vía, aunque podemos ir también por un camino
que avanza paralelo y muy próximo a la vía. La sensación
de vernos transportados en el tiempo es inevitable. El paisaje causa
una sensación de extrañeza, al ver los railes invadidos
por la vegetación, que en algunas zonas se hace impenetrable
y es necesario salir por senderos que la bordean. En las zonas más
espesas, las zarzamoras se apoderan del espacio, no faltando los espinos
y rosales, salpicados por mimbreras. Llegamos a la altura del espacio
recreativo de los Valles, vuelven a aparecer a la derecha zonas urbanizadas
y una fuente, en el paraje conocido como La Farola, que ha hecho crecer
una vegetación de gran espesura que engulle la vía, que
durante unos cien metros desaparece. Nos encontramos ya en las proximidades
de la estación, la vía transcurre entre pequeñas
huertecillas, hasta llegar a un paso a nivel, guardado antiguamente
por una caseta de piedra, del mismo estilo de construcción de
la estación. Llegamos finalmente al puente del punto de partida,
también original, de finales del XIX, donde finaliza el recorrido.
Longitud
de la ruta: unos 7 kilómetros.