
Librado Rogado Terradillos recaló
en Laguna procedente del Campo de Peñaranda, en tierras de Salamanca.
Empezó a tocar a los 12 años con su padre, también
dulzainero, Antonio Rogado, por los pueblos de Castilla, amenizando
bodas, fiestas y procesiones, acompañando, como era costumbre
entonces, todos los actos de la fiesta local, desde las vísperas,
pasando por el toque de diana al empezar la fiesta grande, el acompañamiento
de la autoridades a la misa mayor, el toque en las vaquillas y el baile
grande de la noche. Fruto de sus andanzas por pueblos y lugares castellanos
son algunos de los homenajes recibidos en pueblos como San Rafael, Guadarrama
y su propia tierra, Campo de Peñaranda.
Aprendió música en el ejército,
donde formó parte de la banda militar de su cuartel, y posteriormente,
fue componente de una orquesta en Llanes, donde vivió, durante
doce años.
Tocó con el grupo Espadaña
y también acompañó al grupo Arienzo, entre otros;
y más recientemente con el Grupo Ribera del Pisuerga. En Laguna,
dirigió la Escuela Municipal de Dulzaina durante 8 años.
Su actividad en los últimos tiempos se ha dirigido a fomentar
el uso de los instrumentos populares, especialmente la dulzaina y a
recuperar nuestras danzas tradicionales. En Iscar ha realizado también
su labor como maestro dulzainero.
Actualmente, colabora de manera regular
con el grupo Abrojo, acompañándolo en sus actuaciones.
Librado, además de maestro dulzainero,
es un gran compositor de piezas populares para dulzaina. Entre sus composiciones
destaca la publicación de 20 jotas que sacó en disco con
el título de "Jotas y ríos", cada una de ellas
dedicada a un río castellano.
Librado, que es capaz de tocar cualquier
pieza clásica a la dulzaina, ha sido considerado por Joaquín
Díaz como un intérprete magistral