El abacero

"Yo, Alfonso de la Plaza,
vecino de esta villa hago postura a la abacería... daré
la libra de aceite a quince cuartos; la libra de pescado seco a dieciocho
cuartos y remojado a doce; jabón a veinte y seis cuartos la
libra; tocino nuevo a trece cuartos y añejo a dieciocho; el
tocino adobado fresco a trece cuartos y el seco a dieciséis;
el queso nuevo a diez cuartos y el añejo a diecisiete cuartos
la libra.
Y daré de sisa por todo el año por lo que pudiere vender
por menudo ochocientos reales... y es condición que no haya
de vender arrobado ni acuartillado ningún género por
mayor; y daré de alcabala trescientos reales y otros trescientos
de cientos por razón de lo que se vende en la abacería".
Año 1672.
Texto: El Cronicón de Laguna, J. Palomar.
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