El barquero

"Sebastián de Vega, vecino
de Laguna... dijo que hacía postura a la parte de la barca
que esta en el río Duero que toca a esta villa, desde el día
del señor Santiago... y ofrecía doscientos ducados de
vellón... con las siguientes condiciones: que si la barca por
infortunio o crecidas no anduviere... habiendo dado aviso a la justicia,
se le ha de rebajar de la renta. Que si se fuere la barca, no llegando
mas allá de las cercas del Abrojo, el dicho concejo ha de estar
obligado a dar la gente necesaria para volverla al puesto y que si
pasare de allí abajo ha de ser por cuenta del dicho Sebastián
de Vega. Que le han de dar maromas, tirantes y barca a satisfacción
y la casa de la barca. Que ha de estar de día y de noche en
la casa de la barca. Que ha de pasar dicha barca de día aunque
baje el río mas alto que la fuentecilla... Y me obligo de que
no llevaré más que a cuatro maravedís por cada
cabeza que pasase..."
Año 1674.
Texto: El Cronicón de Laguna, J. Palomar.
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