El guarda de los cerdos

"Yo, Juan Antonio Díez hago
postura a la guarda y custodia de todos los cerdos que los vecinos
de esta villa tienen y puedan tener tanto grandes como pequeños
pastando y apacentándolos por el campo y sus baldíos
y rastrojos desde este día... hasta el día de San Miguel
de septiembre... también la hago a guardar las caballerías
de menor de huelga, estas hasta primero de mayo... y se me ha de dar
por mi trabajo por cada mes y cerdo dos reales pagados mensualmente,
que les echen o que no, que así es la condición; y por
las caballerías de menor de huelga dos reales por cada una
y en cada un mes, y por las de trabajo un cuarto el día que
las echaren y en cada uno y por cada una y de otro modo a dos reales
por mes.
...a once de febrero de mil ochocientos y siete."
El concejo público admitió la postura, pero rebajó
las condiciones, imponiendo las siguientes: todos los cerdos y buches
se echarán al guarizo, y se guardarán hasta San Miguel;
y se le ha de dar al guarda a 15 cuartos por cada cabeza, aunque no
los echen, y no a dos reales como pedía; y lo demás
como se establecía en la postura.
Año 1807.
Texto: El Cronicón de Laguna, J. Palomar.
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